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Sounds perfect Wahhhh, I don’t wanna
hachedesilencioantiguo
¿Somos, acaso, siempre la misma persona? ¿Tenemos, acaso, siempre los mismos sentimientos? Se puede querer a alguien y de pronto desestimarlo y hasta detestarlo. Y si cuando lo desestimamos cometemos el error de decírselo, eso es una verdad, pero una verdad momentánea, que no será más verdad dentro de una hora o al otro día, o en otras circunstancias. Y en cambio el ser a quien se la decimos creerá que ésa es la verdad, la verdad para siempre y desde siempre.

Ernesto Sabato.  (via hachedesilencio)

Así es sustos

Source: xleplantx
mercedes-reyes-arteaga
Probablemente nunca podré explicarte cuanto te amé, probablemente aunque pudiera, no me creerías; así que por eso lo escribo y nunca acabo, siempre hay letras, siempre hay poemas que hablan de ti. Estoy haciendo un manual, dejo trocitos de letras por aquí, por allá y algunas otras ya las dejé en tu cuello, cerca de tu ombligo para que en otra vida si me encuentres a tiempo, para que no llegues tan roto a mí, para que no vengas a mis brazos con las mil batallas perdidas, para que mi boca alcancé tu calor.
¿Sabes qué eres maravilloso? Mereces quererte tal y como eres, aceptar tus huecos, no huir de tus realidades, besar tus amarguras y entregarte como si no te fuera a doler. Ha de ser por que te quiero tanto, que siempre te deseo lo mejor. Hubiera pasado mil mañanas recordándote lo hermoso que eres y luego mirar tu cara de incrédulo mientras me acariciabas la panza. Verás que para la otra vida beberás mi cuerpo antes que tu café y entonces la poesía habrá tomado sentido, entonces me habrás creído, corazón.
Source: lachicade-adamantium
mercedes-reyes-arteaga
Conscientemente te busqué por las calles, entre todos los rostros y los nombres que dije este día. No te encontré tomando mi mano o besando mi cuello. Crucé la avenida y no corriste conmigo, ni te escuché cantar en el carro. Pero conscientemente te busqué entre el ruido de la tarde, en el viento que me despeino y en los hielos al final de mi trago. La inercia me lleva hacía ti, la simplicidad de mis días, el transcurrir lento de mis horas, la usencia de tu mirada escurriéndose desde mis ojos hasta las pantorrillas que no muerdes. En la canción que repito hasta que me la sepa de memoria con la esperanza de que un día, muy de madrugada, sea yo la que te dé serenata con mi cuerpo en tu cama. Pero te busqué conscientemente en las ranuras de mis dedos, entre las hojas que caían y hacían alarde de un vuelo coqueto.
En espiral caigo hasta tu pensamiento, es cierto, te busqué y extrañe, no dejo de pensarte, debes saberlo.
Source: lachicade-adamantium